Señales de deterioro y cuándo renovar la protección ignífuga
Cuando aparecen grietas, desprendimientos, corrosión visible en perfiles metálicos o cortes en recubrimientos se pierde la garantía funcional de la protección. Asimismo, intervenciones posteriores —perforaciones, rozas o sustitución de instalaciones— pueden comprometer espesores y continuidad del sistema; conviene comprobar la clasificación UNE-EN 13501 del material aplicado. Ante cambios de uso del local o tras detectarse humedades persistentes, se recomienda una inspección técnica que contraste el estado real con los espesores y grados R/EI indicados en el proyecto y, si procede, ejecutar la reparación con sistemas con marcado CE.