Indicadores y situaciones que aconsejan protección pasiva
Detectar la necesidad empieza por señales visibles y por cambios de uso: corrosión o pérdida de sección en perfiles metálicos, nuevas canalizaciones que atraviesan compartimentos cortafuegos, o instalaciones de cableado sin protección son motivos claros para intervenir. Obras de reforma o ampliación que modifiquen recorridos de instalaciones y compartimentación requieren revisar la protección pasiva. Además, en edificios con alta concentración de personas o con instalaciones industriales conviene priorizar la protección de elementos portantes y recorridos de evacuación. Nuestros diagnósticos valoran la clasificación UNE-EN 13501 y determinan espesores y grados R/EI necesarios según proyecto y normativa aplicable (CTE DB-SI, RSCIEI).