Señales y situaciones que aconsejan aplicar o revisar la protección ignífuga
Detectar degradación o cambios de riesgo es clave: recubrimientos agrietados, corrosión en perfiles metálicos, daños por humedad, perforaciones por instalaciones o abrasión en conductos y bandejas son indicios claros de intervención. También es aconsejable actuar cuando se modifica el uso del recinto o se incrementa la carga de fuego prevista en un proyecto; en esos casos la clasificación requerida (R/EI) puede variar y requerir recalibración de espesores y sistemas.
Las obras y reformas que alteran compartimentaciones o atraviesan elementos cortafuegos exigen sellados y verificaciones para mantener la conformidad con el CTE DB-SI (RD 314/2006) y, si procede, con los criterios del RSCIEI (RD 2267/2004). Recomendamos diagnóstico previo para definir sistemas marcados CE y la clasificación UNE-EN 13501 que respondan al nuevo escenario.